MAQUINAR
"Sigo aquí pensando en que... sigo pensando en que... en que rico fue, que rico fue" Christian cantaba y tarareaba una canción que "había escuchado en el gimnasio".
Él alegaba que estaba desconectado, que él sentía que ella no quiso ver lo que pasaba, que a ella no le importaba si él se iba con otra persona, si él estaba triste o feliz, que no se preocupaba por verlo agotado o si no llegaba con la guita a fin de mes. Él se sentía solo de a dos y ella lo vió todo TARDE, lo veía, pero tenía miedo, a último momento con el manotazo de ahogado quizo remontarla.
Lo que le sorprendía a ella es que a él no le gustaba ni el cachengue ni el reggaton, con lo que ese aprenderse la letra era algo raro o al menos sospechoso. Christian era fan del rock y como mucho algún rap.
Eso paso pero quedó en su cabeza. Laura empezo a ser más precabida y se transformó en un detective privado. Notó que él un día se arregló como nunca lo había hecho, ropa impoluta, pelito perfecto, una nube de perfume lo perseguía. Todo eso era porque a la noche tenía "reunión con un amigo". Le aviso que llegaría tarde. A lo que ella se sorprendió, porque esa actitud no era habitual y presto más atención que otras veces.
Eso paso pero quedó en su cabeza. Laura empezo a ser más precabida y se transformó en un detective privado. Notó que él un día se arregló como nunca lo había hecho, ropa impoluta, pelito perfecto, una nube de perfume lo perseguía. Todo eso era porque a la noche tenía "reunión con un amigo". Le aviso que llegaría tarde. A lo que ella se sorprendió, porque esa actitud no era habitual y presto más atención que otras veces.
A la vuelta de la reunión ella no pudo evitarlo, olfateo su ropa como un can y sintió como su cara se transformo al reconocer un aroma femenino, tenía un perfume diferente al de ella... no sabía a quien, pero era diferente... y se puso cada vez más triste.
A la noche hablaron al respecto, y el decía estar incomodo, observado todos sus movimientos con lupa. Inconcientemente el sentía que en ella había crecido la desconfianza, y fue la verdad, ella estaba quebrada.
A la noche hablaron al respecto, y el decía estar incomodo, observado todos sus movimientos con lupa. Inconcientemente el sentía que en ella había crecido la desconfianza, y fue la verdad, ella estaba quebrada.
Según él nada ni nadie estaba a su lado, el perfume era algo raro pero se justificó diciendo que ese día se cruzo con mucha gente, que un abrazo se lo pudo haber impregnado, que estaba maquinando. Le dijo bien claro "no empeces con eso porque acá se termina todo".
Esa era la amenaza constante, ella sentía que lo perdía y él la violentaba con esa frase, una amenaza triste que ejerce miedo al corazón amante, el sentir que tenes que encerrar todo eso con candado porque sino sería peor. "Estas loca, no estoy con nadie, no se de quién puede ser ese perfume. Estas paranoica."
Era inevitable ver que estaban en crisis, desconectados, si él la engañaba o no, no se sabía con exactitud. Pero a su vez estaban más grandes y diferentes que en crisis anteriores, más comprometidos entre ellos que antes, pero la duda de ambos era la misma. Algo se quebró y estaba difícil de sanar. La desconexión era real y ambos la percibían, ella ya lo había percibido hace tiempo pero no hablo, 6 meses atrás la cosa venía rara, cuando él salto en crisis ella reaccionó.
Era inevitable ver que estaban en crisis, desconectados, si él la engañaba o no, no se sabía con exactitud. Pero a su vez estaban más grandes y diferentes que en crisis anteriores, más comprometidos entre ellos que antes, pero la duda de ambos era la misma. Algo se quebró y estaba difícil de sanar. La desconexión era real y ambos la percibían, ella ya lo había percibido hace tiempo pero no hablo, 6 meses atrás la cosa venía rara, cuando él salto en crisis ella reaccionó.
Él alegaba que estaba desconectado, que él sentía que ella no quiso ver lo que pasaba, que a ella no le importaba si él se iba con otra persona, si él estaba triste o feliz, que no se preocupaba por verlo agotado o si no llegaba con la guita a fin de mes. Él se sentía solo de a dos y ella lo vió todo TARDE, lo veía, pero tenía miedo, a último momento con el manotazo de ahogado quizo remontarla.
Pero ya sola no podía remar.
Ella también se sentía sola, abatida, dejada de lado, no valorada. Llevando la tarea de mantener la felicidad de a dos pero sola, buscando momentos de a dos que el otro ya no estaba dispuesto a otorgar.
Él tenía razón, ella tenía razón, nadie quería perder pero era muy difícil ganar.
Por eso ella ya sin esperanzas se encomendó a Dios y a todos los santos, con todo el amor de su corazón y pronunció una sola frase "Que sea lo que tenga que ser, por nuestro amor, por nuestro respeto y nuestra felicidad" y así lo soltó.
Nadie pierde a nadie en verdad, no se "tiene" a nadie asegurado.
Por eso ella ya sin esperanzas se encomendó a Dios y a todos los santos, con todo el amor de su corazón y pronunció una sola frase "Que sea lo que tenga que ser, por nuestro amor, por nuestro respeto y nuestra felicidad" y así lo soltó.
Nadie pierde a nadie en verdad, no se "tiene" a nadie asegurado.
Somos los vínculos que somos, no los títulos.
Somos los gestos, no los estados de facebook ni instagram, ni siquiera somos la foto que ponemos en nuestro perfil, somos lo que sentimos con el corazón puro, no hay ninguna definición real más que la que se vale de nuestros ACTOS, somos lo que hacemos, hacemos lo que somos.
Así que ahí van, sorteando la tormenta con la fe de que pronto saldrá el sol para todos y la verdad el amor y la justicia, siempre prevalecen por sobre todas las cosas.
Así que ahí van, sorteando la tormenta con la fe de que pronto saldrá el sol para todos y la verdad el amor y la justicia, siempre prevalecen por sobre todas las cosas.
Fin.
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