Esperanza

Ese año anuncio la compañía artística que visitará la ciudad en donde vive Esperanza.
Era un show artístico absolutamente nuevo y se promocionaba como único en la especie, con la particularidad que en esta nueva edición, homenajearán a un gran futbolista.

Cuando Esperanza averiguó bien quién era el futbolista homenajeado ni lo pensó. Sacó 2 entradas para disfrutar el show, en fila 8 para estar bien cerca, "porque ambos lo vamos a disfrutar" pensó.
Recién comenzaba Febrero pero ella ya estaba comprando invitaciones para un evento en Junio.

Pedro era fanático del fútbol en demasía, podía deletrear los apellidos de los jugadores de las mejores selecciones de fútbol sin equivocarse. Amaba tanto el deporte amateur como el profesional, aunque muy dentro de su corazón le hubiera encantado ser jugador profesional.

A Pedro lo conoció en Noviembre pero desde entonces se vean regularmente una vez a la semana, la verdad es que no era algo loco su pensamiento, porque se llevaban muy bien y pasaban muy buenos momentos juntos. Pero en verdad nunca tuvieron "la charla". Ese famoso enrriedo de palabras que va desde el "¿que somos?" "¿querés ser mi pareja?" "¿che, somos exclusivos?" entre otras tantas preguntas y lo más importante... respuestas.

Esperanza hizo honor a su nombre y las compró igual, sabía que faltaba mucho tiempo pero no podía dejar de sentir la necesidad de tener en su mano las entradas. Pero luego de comprar las mismas entendió que no se animaba a confesarle lo sucedido a Pedro.

-"Si se entera que compré algo para Junio estando en Febrero, seguro va a salir corriendo... o no? no sé, pero para que arriesgar." así lo pensó.
 "Bueno, mejor no le digo nada, y veremos que pasa en Junio, quien te dice voy con él, o con otro jaja, o con una amiga, un amigo, mi mamá, jajaja alguien va a venir conmigo. Ojalá sea él pero bue..."
Miedo era lo que aparecía porque ella se veía más metida en la relación que él, o al menos, eso se percibe de lejos... él iba más tranquilo y despacio aunque su interior era todo un misterio.

La verdad es que la charla aún estaba pendiente entre ambos, pero ella por primera vez en mucho tiempo estaba dejando que todo fluya más natural, sin presionar al otro, ni marcar el ritmo del paso.
Y decirle a él que para "X" fecha dentro de 4 meses, o en 19 semanas, o 134 días ella había planeado una cita con él siendo que ni saben si seguirán juntos el mes siguiente era un papelón. 
Una declaración jurada que decía "Sí Pedro, ¡estoy hasta las manos!"

Pero ella era así, actuaba con impulso y con vísceras bastante seguido, pero luego reculaba, su alma virginiana la hacía racionalizar tanto todo que decidió mantener el secreto, decidió no contarle nada y dejar que la vida sorprenda... sea quién sea la persona que ocupará el asiento 10 de la fila 8, junto a la de ella, sin condicionar a nadie, con mucha esperanza y libertad que lo mejor sucederá siempre.





Fin.

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