Algún día
En el fondo de mi alma siempre estará esa duda.
"Creí que eras vos! o ¿no?" dentro de sus pensamientos se ahoga la duda de Natalia.
Siempre pensó que él era el hombre de su vida, el amor de su vida.
Así imperfectamente perfecto para ella.
Sus gustos coincidían, la piel de la cama era descomunal, las risas cuando estaban juntos iluminaban cualquier habitación socavando los malos recuerdos, la historia de ella parecía pre historia junto a él. Cuando se veían se les ilumaba la cara. Cambiaban la energía del lugar por magia. La hermosa magia de coincidir, en ese momento y ese espacio. Pequeñas peleas absurdas que se intercalaban en un estado de pura armonía. Sus ojos la miraban hasta el fondo de su alma, se desnudaban las palabras y besaban los desamores del pasado. Se abrazaban tan profundo que parecían levitar, en los momentos de silencio no había incomodidad, eran placenteros. La simple compañía del otro era saber que el mundo tiene esperanza, que tiene amor, que tiene fe y que realmente, sea destino casualidad, coincidencia, buena fortuna u obra de un ser supremo, valía la pena cada minuto juntos.
Hasta que un día no se volvieron a ver y se trasnformaron en esos extraños que nunca olvidaremos... esos que calan profundo en el ser, que llegaron y te cambiaron por completo, te dieron ilusión, amor, amistad, compañerísmo.
Que lindo fue coincidir con vos! pensó y se sonrió. Algún día nos volveremos a encontrar o no?
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